Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Domingo, 27 de Febrero de 2011
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LA HABANA, AFP La doble moneda que circula en Cuba está en la picota: la gente pide que su unificación sea incluida en las reformas del mandatario Raúl Castro para bajar el costo de vida, pero el Gobierno advierte que antes debe mejorar la economía. El tema es uno de los más reiterados en las asambleas de centros laborales y fábricas, un proceso iniciado el 1 diciembre y que concluye el 28 de febrero en el que los cubanos discuten las medidas que debe ratificar el VI Congreso del Partido Comunista (PCC, único), en abril próximo. “Yo gano 405 pesos como bióloga en un acuario, que son 17 dólares (salario promedio en Cuba). No tengo familia afuera, nadie me manda (dinero), con eso no puedo comprar a mis hijos zapatos para la escuela, que cuestan como 15 dólares, sin hablar de otras cosas”, dijo Josefina Meléndez de 40 años, en la acostumbrada reunión de su barrio de la Víbora, en La Habana. En Cuba circulan el peso cubano corriente (CUP) y el peso convertible (CUC), con una paridad de 25 a uno. Canasta básica de alimentos, alquileres, transporte, medicamentos y algunos espectáculos públicos se pagan en CUP, que es el que manejan los cubanos porque los salarios son en esa moneda, en tanto que la salud y la educación son gratuitas. La canasta no alcanza No obstante, la canasta básica es racionada y solo alcanza para 15 días, por lo que hay que comprar muchos productos en las tiendas a altos precios en CUC, y además, mecánicos, plomeros, albañiles, carpinteros y otros servicios particulares se cobran en esa moneda, lo que hace alto el costo de la vida. “Hay que terminar con eso, llevamos mucho tiempo así. El problema no es que unos vivan mejor que otros, es que los que no tenemos dólares también tenemos que vivir”, añadió Meléndez. Ella, como muchos cubanos, habla de “dólares” cuando se refieren a CUC, pese a que el Gobierno sacó en 2004 de circulación la moneda del ‘enemigo’, que había autorizado en 1993 -en paridad uno-uno con el CUC- para ayudar a paliar la crisis económica tras la caída del bloque soviético. La brecha social Muchos cubanos reciben remesas familiares desde Estados Unidos en dólares, algunos reciben CUC -unos 20 por ejemplo- como estímulo salarial, otros pocos trabajan para empresas extranjeras. La brecha social está marcada por si se tiene o no pesos convertibles, que también circulan en un gigantesco mercado negro que se nutre de robos al Estado. Cuando sacó al dólar de circulación, el Gobierno revaluó el CUC y además gravó al dólar físico con un 10%, por lo que las casas de cambio pagan por un dólar 0,82 CUC. Quien los recibe por transferencia bancaria evita el gravamen y obtiene 0,92 CUC. Pero esas paridades, aseguran economistas locales, no son reales. ‘Estamos fritos’ Los economistas señalan que la doble moneda no es lo que genera desigualdad, sino los ingresos. “El que dependa de un salario (estatal) está frito (mal), hay que tener dólares o que te los mande un pariente o inventarlos en la calle”, dijo con fuerza de axioma, Emma, una jubilada de 80 años. |