"El cubano es amante del café. Si usted va a cualquier lado el saludo es con una taza de café", declaró el jueves Antonio Alemán, el director del grupo empresarial Cubacafé cuyo objetivo es comercializar en la isla el producto al que consideró "básico" en el hábito local.
Cubacafé se encargó de suministrar en 2010 al mercado isleño unas 18.000 toneladas de café molido, entre ellas las 14.000 toneladas que consumen los cubanos mediante la entrega a través de la libreta de abastecimiento a precios subsidiados y en pesos cubanos; así como las 700 toneladas que se venden en las tiendas en pesos convertibles, agregó.
Cuba mantiene una doble circulación monetaria por un lado el peso cubano (con una cotización de 24 por un dólar) y con el cual se pagan algunos servicios y bienes; y el peso convertible usado en comercios con un cambio uno a uno con unidad estadounidense.
Alemán indicó a los periodistas durante un recorrido por una de las procesadoras de café, que desde 2005 se desarrolló un programa de recuperación de la industria de tostado y molienda y se realizaron las mejoras en la infraestructura.
"Se han gastado 9,5 millones de dólares (en estos cinco años) y el objetivo final ha sido modernizar la industria", comentó. El director informó que hasta ahora las autoridades no tienen previsto eliminar al café de la lista que se entrega por la libreta de abastecimiento a precios módicos.
Algunos productos (papas, chícharos, jabones) fueron saliendo del esquema de mercancías subsidiadas luego que el presidente Raúl Castro anunciara hace dos años una política de reducción de estos beneficios.
Mediante la libreta el Estado cubano vende una vez por mes bolsas de 115 gramos de café a 5 pesos cubanos (0,20 centavos de dólar) a cada uno de sus ciudadanos.
Alemán señaló en cambio, que para sostener el abasto se comenzará a mezclar el café con chícharo como se hacía hasta antes del 2005. No especificó fecha.
Cifras oficiales indican que Cuba paga al exterior unos 47 millones de dólares por compras del grano.
Cuba produce 6.000 toneladas anuales del grano --una distancia enorme de las 60.000 toneladas que se lograban a comienzos de los 60-- y por lo que la isla pasó a ser una exportadora de café a importadora para cubrir las necesidades de su población.
Según los datos ofrecidos por Alemán, la isla necesitaría comprar unos 12.000 toneladas para agregar a las 6.000 que produce y lograr el abastecimiento.
"Hay un programa con vistas a recuperar la producción cafetalera en lo fundamental", explicó.
La caída de las cosechas se dieron principalmente debido al "abandono de las áreas, limitaciones en recursos, dinero que no hay para invertir porque recuperar plantaciones requiere de inversiones importantes", expresó el funcionario