Estados Unidos instó el domingo a China a que libere a los manifestantes aún presos 23 años después de las protestas de la plaza de Tiananmen.
Un viceportavoz del Departamento de Estado dijo que EE.UU. recordaba la violenta represión de Tiananmen y pidió a China que haga más para proteger los derechos humanos de sus ciudadanos.
Las autoridades chinas consideran los eventos de 1989 una rebelión antirevolucionaria y niegan haber hecho un uso inapropiado de la fuerza.