Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
| 'El caso de los Cinco'
El agente de inteligencia cubano, René González, uno de los cinco hombres sentenciados
por espiar en Estados Unidos para el Gobierno de la isla, ha regresado esta noche a Miami
para terminar de cumplir su sentencia, después que una juez lo autorizara hace tres
semanas a viajar a la isla para encontrarse con su hermano gravemente enfermo de cáncer.
El regreso de González fue cuestionado por sectores radicales del exilio cubano, quienes
aseveraron en las últimas semanas que él permanecería en la isla comunista, para escapar
a las autoridades estadounidenses. Sin embargo, González, condenado en 2001 a 15 años
de cárcel pero liberado el año pasado por buen comportamiento, tras 13 años en
prisión, se encuentra obligado a terminar de cumplir una condena accesoria de 3 años de
libertad bajo palabra, desembarcó en el aeropuerto de Miami el viernes por la tarde.
Según dijo una fuente diplomática cubana a ELMUNDO.es, “el regreso de René nunca
estuvo en discusión. Fue un compromiso suyo y de nuestro pueblo”. González, quien
ostenta también la nacionalidad estadounidense, fue miembro de la llamada 'Red Avispa',
de la cual hicieron parte también los otros cuatro sentenciados en el caso: Gerardo
Hernández, Ramón Labañino, Fernando González y Antonio Guerrero. Los cinco hombres son considerados en Cuba como "héroes antiterroristas" y el pedido de su liberación incondicional
ha sido objeto de una fuerte campaña internacional.
Hace tres semanas, Lenard dio permiso a González para que viajara a Cuba durante dos
semanas, en las cuales no pudo mantener contacto con ningún agente de inteligencia cubano.
Sin embargo, como admitió a ELMUNDO.es una fuente judicial estadounidense, la juez no tiene
forma de certificar lo contrario. Ahora, eso es secundario, porque el regreso de González deja
al Gobierno cubano en un dilema y favorece las reclamaciones del de Estados Unidos.
Se trata del caso de Alan Gross, el contratista del Gobierno estadounidense arrestado el
2009 en el aeropuerto de La Habana y que fue sentenciado el 2011 a 15 años de cárcel por actividades de espionaje. El gobierno cubano lo acusó de introducir clandestinamente equipos sofisticados de comunicaciones, y montar una red de acceso a Internet al margen de la
establecida por el Gobierno en la isla.
En los alegatos del juicio, la fiscalía cubana dijo que sus actividades eran parte de un plan
de desestabilización diseñado por Washington para apoyar a la disidencia interna. Gross
sostuvo en el juicio que las autoridades estadounidenses nunca le informaron que sus
actividades eran ilegales en Cuba. Extraoficialmente, se ha hablado de que el contratista
estaría montando una red de Internet para servir a la diminuta comunidad judía cubana.
Desde su arresto, y en la medida en que se fueron conociendo detalles del caso, en
Estados Unidos se comenzó a especular que Cuba estaría intentando intercambiar a
Gross por los cinco cubanos sentenciados por actividades de espionaje. Pero La
Habana siempre negó esas intenciones y oficialmente ha rechazado toda insinuación
en ese sentido.
Sin embargo, el 7 de marzo, el abogado de Gross en Estados Unidos, Peter J. Kahn,
envió en su nombre una carta al presidente Raúl Castro pidiendo que le permita viajar
a Washington por dos semanas, para visitar a su madre, de 89 años, enferma de cáncer.
Según Kahn, Gross se comprometió a volver a la isla y las autoridades estadounidenses,
que desde el arresto han demandado su liberación, ya concedieron la autorización para
que regrese.