Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
El jefe legislativo aseguró que uno de los temas que actualmente se debate "al
más alto nivel del Estado" es el migratorio. "Vamos a proceder a eliminar las restricciones", indicó a Rebelión, sin dar detalles sobre su alcance ni los plazos.
Según el funcionario, ese tema "siempre se usó como un arma de desestabilización contra Cuba desde 1959 y como un elemento de distorsión de la realidad cubana".
Irónicamente, el anuncio estuvo a cargo de Alarcón, quien adquirió notoriedad en
2008, cuando circuló un video en el que explicaba a estudiantes de la Universidad
de Ciencias Informáticas (UCI) por qué la gente común no tenía derecho a viajar
fuera de la isla.
Y en efecto, al tiempo que anunciaba la reforma migratoria, el funcionario del
régimen comunista volvió a justificar las limitaciones vigentes en "la necesidad de proteger el capital humano". "La formación de médicos, técnicos, profesores,
etc., cuesta muy caro al Estado cubano y los Estados Unidos lo hace todo para
privarnos de estas riquezas humanas", se quejó.
El dirigente comunista explicó que la reforma favorecerá también a los
cubanos emigrados -que necesitan un permiso de ingreso-, quienes no tienen
ahora el mismo "perfil" que los que se marcharon en los primeros años del
régimen comunista. "Se trata ahora de una emigración económica cuyo interés fundamental es mantener un vínculo pacífico con su país de origen", agregó.
Desde hace medio siglo, con el triunfo de la revolución comunista, existen
restricciones para viajar, pero miles de cubanos emigran ilegalmente cada año,
a veces haciendo peligrosas travesías por mar en precarias embarcaciones.
Desde 1966, tienen derecho a residencia automática al llegar a los Estados
Unidos, que además otorgan anualmente en La Habana unas 20 mil visas a
emigrantes.
Para viajar al exterior, requieren un permiso de salida que, a un costo de 150
dólares, se otorga por 30 días y es prorrogable 10 veces, luego de lo cual deben
regresar o pierden el derecho a residir en la isla.