Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Publicidad

El cambio climático, chivo expiatorio del Castrismo

martes, 21 de mayo de 2013

Ese "amigo de Cuba": El compañero cambio climático
images--6--copia-1.jpg

Por Jaime Leygonier.

   
La Habana, 21 de mayo.- Al cambio climático, lo emplea cada vez
más la maquinaria de propaganda de los Castro para culparlo
de la ineficiencia económica, y exhibir falsos logros; y siempre saca
de su chistera a algún extranjero que aplauda "la experiencia cubana",
ante el pueblo atónito. 
 
Ya no les basta culpar "al imperialismo yanqui"  por sus casi
nulas restricciones comerciales; es tan evidente, que los
mecanismos internos de poder frenan y destruyen la producción
agrícola, que culpan al clima.
 
Hace años, la propaganda -y !programas escolares de Geografía de
Cuba!- argumentan sobre "la falsa creencia de que Cuba es un país
fértil".
 
Por primera vez, escuchamos esa negación de la realidad en un
discurso de Castro I, quien lo ejemplificó con que Cuba está en
la misma línea que el desierto del Sahara y otros.
 
Justificación de cómo la jefatura política, principalmente Fidel
Castro, con desprecio de  los informes de especialistas, y la
experiencia del campesino, destruyó inmensas extensiones
de tierra laborable, al ordenar siembras inadecuadas, y hacer un mal
uso de los fertilizantes químicos y de los regadíos.
 
Y construyendo grandes presas -como si Cuba fuera la continental
Unión Soviética- en ríos de poco caudal que irrigaban tierras
bajas y su manto freático, lo que las condenó a la salinización por
el mar; ejemplo, la cuenca del  Cauto.
 
Siempre, el campesinado cubano abasteció abundantemente al
mercado interno de casi todo lo que necesitaba, antes de que
un estado totalitario le ordenara qué y cómo sembrar; prohibiera el
comercio a particulares, confiscara casi toda la tierra, derribara
arboledas frutales y bosques -incluso usando al ejército con
tanques de guerra - y alterara el curso de los ríos.
 
Todo esto, según nos explicaban en discursos y programas
escolares, aumentaría extraordinariamente la producción, por
significar una forma de producción socialista, supuestamente más
avanzada que la capitalista, limitadora de las fuerzas productivas,
y que permitiría una "agricultura científica”, ordenada por
ukases voluntaristas del líder que no estudió ciencia alguna, pero
jugaba con su mapa de Cuba y lápices de colores.
 
Fue una suerte que no continuara sus "planes" neronianos de
desecar la Ciénaga de Zapata y la plataforma insular, uniendo con
diques los cayos (en los 90 se consoló con unir cayeríos con
pedraplenes).
 
Toda la contaminación ambiental que dejaron de producir -porque se
vieron impedidos de continuar agrediendo el medio ambiente- la
cuentan como mérito; así, no es raro que publiquen sus avances
en la descontaminación de la bahía de La Habana, que
contaminaron totalmente cuando estaba llena de barcos y que
ahora, sin barcos fondeados -salvo excepción- desde los
90, se descontamina naturalmente, y lo cantan como
logro. Otras descontaminaciones similares tienen que ver con
el cierre de fábricas.
 
Y no mencionan, por modestia, su logro de contaminar la red
de agua corriente de La Habana con la red de aguas negras;
sencillamente, porque durante 50 años no invirtieron en la
reparación de esas redes, que datan de los años 50, y algunas
hasta de los años 20 y 30, y el principal acueducto es del siglo XIX.
 
Logro ecológico para los parásitos y virus de epidemias diarreicas,
como el cólera.
 
Fuera de la ecología, contaron como gran logro el reconocimiento
por la UNESCO de La Habana Vieja como patrimonio de la
Humanidad; dijeron, que la conservación de ese espacio de la
ciudad se debía a los desvelos conservacionistas y el respeto
por los monumentos e Historia de los programas de la revolución.
 
Lo real, es la incapacidad constructiva del sistema, que impidió al
Estado y a Castro I demoler casi toda La Habana Vieja y construir
edificios modernos y grandes avenidas con árboles, según discurso
y planes de Fidel Castro.
 
Ahora, por la misma incapacidad, el resto de La Habana se derrumba,
lo que utilizan como excusa para mendigar donaciones a
instituciones extranjeras, con el pretexto de conservar el patrimonio.
 
En la misma línea, de pasar el sombrero para que los extranjeros
echen algo, deben estar muchos planes de reforestación
-después de ordenar arrasar bosques, maniguas y arboledas
frutales- y planes experimentales de todo tipo de cultivos y
métodos de cualquier cosa.
 
Puesto que el estado deja derrumbarse los edificios y prohíbe
a los particulares  transportar productos agrícolas para abastecer
a La Habana, Raúl Castro considera un logro de la agricultura
urbana  la siembra de plátanos, y la creación de los hidropónicos,
donde los derrumbes dejaron espacio. ! Muy  bien pensado, que no
siembren los campesinos, sino la gente de la ciudad!
 
A principios de abril, el periódico Granma publicó: "Reconocen
esfuerzos de Cuba por su sostenibilidad alimentaria":
 
"La prioridad que otorga Cuba al incremento de su producción
agrícola fue destacada hoy"(no dice fecha)"por representantes de
la Unión Europea /.../ Herman Portocarrero, embajador de la UE
en Cuba, destacó la cooperación /…/con la Isla en
cuestiones medioambientales y de adaptación al cambio climático
/…/resaltó la labor del proyecto Basal/…/sobre cuyos desafíos
debaten aquí expertos cubanos y extranjeros/…/ ese proyecto será
aplicado experimentalmente  en /…"
 
Después de cogerle euros para experimentos,a esos experimentadores
que vienen a Cuba a burlarse de un pueblo con hambre, y a alabar
a los fabricantes del hambre, por lo bien que la combaten, la
moraleja de la nota de prensa es destacar  que "la actividad
agropecuaria en Cuba está directamente afectada por el cambio
climático, en particular/…/sequias y lluvias extremas/…/ y
una mayor incidencia en las plagas y enfermedades, entre otros."
 
Ciertamente, además de cólera y otros virus que pueden aliviar el
problema del hambre limitando el número de bocas, como siempre
las han limitado con el maltusianismo estatal de la política de
abortos a granel, hay una plaga de extranjeros que halagan al
Gobierno -ellos sabrán por qué- proveídos principalmente por
funcionarios de instituciones de la ONU (Organización de Naciones
Unidas); la primera de ellas, la UNESCO.
 
La  escasez en Cuba, existe desde mucho antes que se produjera 
cualquier cambio climático; precisamente desde el cambio del
capitalismo, de país subdesarrollado y neocolonial, al maravilloso
socialismo estalinista de país libre-pero-no-tanto," en vías de
desarrollo", con avance arrollador hacia el progreso.
 
Antes, ningún gobierno se ocupaba mayormente del campesino
y de la agricultura; la ONU no alababa los esfuerzos del gobierno
cubano, porque no existían.
 
En ningún evento internacional debatían los expertos sobre cómo
sostener la alimentación de los cubanos, pero los cubanos
comían y exportaban e importaban alimentos, desde EE.UU y Europa.
 
En Cuba, cuando alguien pretende exculparse, culpando
falsamente a circunstancias fortuitas, decimos: "La culpa la tiene
el totí", proverbio sacado de un chiste del siglo XIX, en que un
amo pedía cuentas a su esclavo negro sobre la cosecha robada, y
el esclavo culpaba al pájaro totí de toda la merma.
 
Hoy, los "totíes" destructores de cosechas e industrias que
desgobiernan a Cuba, culpan al cambio climático, y siempre
encuentran a funcionarios de la ONU que les sigan el juego.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana.
Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post