Por Eduardo Herrera Durán/ Hablemos Press.
LA HABANA, 27 de agosto.- Muchos hablan de
los supuestos logros de la Salud Pública
en Cuba; incluso, hasta visitantes extranjeros
que no conocen realmente lo que sucede
en el país.
Las cifras que ofrece el gobierno no analizan
fielmente la situación de salud; por ejemplo
en la mortalidad infantil, que sí ha disminuido,
pero a costa de la disminución de la natalidad, lo que trae como
consecuencia el envejecimiento de la población.
El llamado “Sistema de Salud gratuita” para todos es muy sencillo,
cuando los recursos empleados por el Estado en temas de salud son
muy escasos, como podemos ver en Hospitales, Policlínicas, Consultorios
y otras Instituciones de Salud.
Cada día es mayor el desestímulo de los trabajadores de este sector,
por el salario que no llega al dólar diario, lo que contribuye al
empeoramiento en la atención al paciente, porque es por todos conocidos
que los pacientes muchas veces tienen que “dar algo a los médicos” para
que la atención sea realmente efectiva.
En los hospitales mueren pacientes por falta de medicamentos e
instrumental médico, como son los endoscopios, que en hospitales como
el Calixto García no existen en el servicio de urgencia, dificultando el
diagnóstico y tratamiento de los sangramientos digestivos tan frecuentes
como urgencias graves.
Muchos médicos mienten a los pacientes y familiares respecto a que el
tratamiento que se usa es el más efectivo y en realidad no es así, lo
que sucede es que a veces por la falta de literatura actualizada o el útil
internet desconocen los avances, y aunque los conozcan tampoco pueden
expresar que no existen, ya que pueden ser sancionados.
Las autoridades refieren que la tecnología empleada es de punta, cuando
los equipos comprados para los hospitales del pueblo son de tecnología
obsoleta; ejemplo de ello son los tomógrafos de un solo corte, por
mencionar sólo un ejemplo de los muchos que existen.
El pueblo dice agradecer la atención gratuita, aunque de tan mala calidad,
ya que piensan que es un favor que el gobierno les está haciendo y
no una obligación, puesto que no conocen sus derechos plenamente.
Fuente: Hablemos Press/ La Habana
