Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Publicidad

El Papa en Cuba, más que una simple visita apostólica

 20 de mar de 2012  


Foto: EFE/Alejandro Ernesto

La Habana-20 marzo. DPA – Aunque el Vaticano subraya el carácter únicamente

“pastoral” de la visita de Benedicto XVI a Cuba, los acontecimientos de los

últimos días dejan claro que el Papa llegará a un país distinto para la

Iglesia católica.

La proscrita oposición cubana exige desde hace semanas que Benedicto se

reúna también con representantes de la disidencia. El fin de semana, la

tensión escaló con el arresto temporal de más de 70 activistas opositoras de

las Damas de Blanco.

Tras la reciente ocupación pacífica de un templo en La Habana, la propia

cúpula eclesiástica cubana pidió que no se conviertan sus iglesias

en “trincheras políticas”.

En cualquier otro país de América el arraigo de la fe cristiana es más profundo

que en Cuba, pero, al mismo tiempo, en ningún otro la Iglesia ha adquirido

un papel tan crucial como actor político y social como en la isla caribeña

en los últimos años.

Sobre todo la llegada de Raúl Castro al poder a partir de 2006 creó nuevos

espacios para la jerarquía eclesiástica en el único país comunista

del hemisferio occidental. La mediación del arzobispo de La Habana, cardenal

Jaime Ortega, logró hace dos años la liberación de decenas de presos políticos.

La Iglesia cubana, asimismo, reivindica públicamente su papel en la

búsqueda de la “reconciliación” nacional y ha conseguido abrir canales

de diálogo con la numerosa comunidad cubana en el exilio.

La histórica visita de Juan Pablo II, la primera de un pontífice católico a la isla, marcó en 1998 una senda nueva para la Iglesia cubana.

La histórica visita de Juan Pablo II, la primera

de un pontífice católico a la isla, marcó en

1998 una senda nueva para la Iglesia cubana.

“Que Cuba se abra al mundo y que el

mundo se abra a Cuba”, proclamó el papa

polaco en la Plaza de la Revolución de La Habana.

Su visita devolvió oficialmente la fe católica a

la isla tras décadas de restricciones. Cuba, que se declaró atea tras el triunfo de la

Revolución, restituyó desde entonces el día de Navidad como único festivo religioso.

Catorce años después, varios sectores de la sociedad cubana esperan

otra vez con expectativas la visita papal, con la isla sumida en un profundo

proceso de cambios económicos impulsados por el “raulismo”.

“Benedicto XVI llega a un país que está en proceso de transformación,

reformas o actualización”, señalaba recientemente en un editorial la

revista de la Arquidiócesis de La Habana, “Palabra Nueva”. Un proceso,

agregaba el texto, iniciado “tras un cambio de jefe de Estado y la evidencia del

agotamiento del modelo del socialismo real paternalista”.

Foto: MICHEL GANGNE / AFP FILES / AFP

En un país con pocos foros de opinión pública alternativos a la prensa oficial,

publicaciones cercanas a la Iglesia como “Palabra Nueva” o “Espacio Laical”

piden a menudo mayores posibilidades de participación política para amplios

sectores de la sociedad cubana.

Al mismo tiempo, la jerarquía eclesiástica rechaza asumir el papel de “catalizador

de cambios radicales” pretendidos por algunos sectores. El riesgo de que se quiera

atribuir esa tarea a la Iglesia se debe a “la ausencia de otras entidades, grupos

o partidos independientes” en el país, constataba “Palabra Nueva”.

Por otro lado, la Iglesia se ve también forzada a negar que su función de

interlocutora pueda convertirla “en aliada natural del gobierno”. Algunos

representantes de la disidencia cubana acusan a la jerarquía eclesiástica

de “legitimar” con el diálogo la política del régimen.

No se trata de una tarea fácil. Jalonada entre roles antagónicos, la Iglesia

insiste en la búsqueda del “diálogo” y la “reconciliación” como su única misión.

Joseph Ratzinger, que cumple 85 años el próximo mes, estará en Cuba entre

el 26 y el 28 de marzo. En sus cuatro mensajes públicos en poco más de 48

horas, el papa deberá cimentar o redefinir ese papel de la Iglesia frente al gobierno

y la sociedad cubanos, así como el exilio y la disidencia interna.

Además de sus palabras de saludo y de bienvenida y una misa a cielo abierto

en Santiago de Cuba, sobre todo la homilía en la Plaza de la Revolución de La

Habana del día 28 será el principal catalizador del mensaje más terrenal

de su visita.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post