Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Entre los disidentes de la "primavera negra" de 2003 liberados desde el año pasado por el gobierno cubano y enviados en su mayoría a España figuran 18 periodistas "independientes".
Washington, EU.- Las dificultades económicas que atraviesa España han hecho que su acogida del más de centenar de ex presos políticos cubanos y familiares liberados por La Habana esté siendo una experiencia "amarga" en la que enfrentan "enormes desafíos", dijo hoy el Comité para la Protección de Periodistas.
Entre los disidentes de la "primavera negra" de 2003 liberados desde el año pasado por el gobierno cubano y enviados en su mayoría a España figuran 18 periodistas "independientes", si bien cuatro de ellos ya partieron hacia otros países.
Para aquellos que continúan en España, "los desafíos son enormes", señala el CPJ en el documento "España, un hogar amargo para los cubanos" que acompaña a un duro informe sobre la falta de libertad de expresión y prensa en la isla publicado hoy por la organización con sede en Nueva York bajo el título "Tras la Primavera Negra, una nueva ola de represión en Cuba".
El periodista independiente Víctor Rolando Arroyo Carmona relató al CPJ que, desde su liberación el pasado septiembre y su traslado a España, si bien tanto él como su familia han recibido "suficientes ayudas para vivienda, transporte público, vestimenta y cuidado para la salud", el problema es que se encuentra -como otros compañeros de profesión- en un "limbo legal".
"No podemos encontrar empleo porque nuestro permiso de trabajo tiene que ser renovado cada cuatro meses y ningún potencial empleador quiere tomar ese riesgo", explicó como uno de los obstáculos.
A ello, señala el CPJ, se suman las "grandes dificultades para incorporarse a un mercado laboral español golpeado por tres años de penurias económicas", a lo que se une además la denuncia de varios de los entrevistados por el organismo acerca de la "barrera burocrática" que supone el hecho de que "sus titulaciones profesionales y educativas no han sido convalidadas por las autoridades españolas y cubanas".
"La política de brazos abiertos del país se ve atenuada por la crisis económica, que está forzando al gobierno central y a gobiernos regionales y locales a recortar el gasto en servicios sociales, incluyendo la actual asistencia a los exiliados cubanos", subraya el CPJ.
Según advierte la organización, para aquellos disidentes excarcelados que continúan viviendo en España, "la falta de oportunidades económicas puede hacer del país sólo una parada en el camino".
En su informe general sobre la situación de la libertad de prensa en Cuba, el CPJ hace en este sentido una recomendación a la Unión Europea que puede sin embargo leerse como un mensaje específico para España: pide "crear un ambiente de bienvenida en el ámbito de la UE para los cubanos disidentes excarcelados y forzados al exilio", así como "facilitar su acceso a programas de asistencia y entrenamiento financiados por la UE".