Por Ernesto Aquino Montes/ Hablemos Press.
La Habana, 25 de febrero.- Estos días de homenajes merecidos,
cuando rendimos tributo al coraje y la lealtad, y honramos la
firmeza y el sacrificio de los que ofrecen su vida por el rescate de
la libertad y los Derechos Humanos, recordamos con dolor y
respeto al mártir Orlando Zapata Tamayo, fallecido tras una forzosa
huelga de hambre, que el gobierno agravó negándole asistencia
médica y suspendiéndole el suministro de agua para beber.
Y recordamos también, a los 4 jóvenes pilotos de la organización
Hermanos al Rescate, que fueron asesinados cuando sus naves
civiles -que se encontraban en misión de rescate humanitario-
fueron derribadas, con absoluta impunidad, por aviones militares cubanos que cumplían órdenes
de Fidel y Raúl Castro.
Pero la muerte honrosa de los que sacrificaron su vida por la causa
sin mancha, está pariendo hoy nuevas vergüenzas, y sólo se detendrá, cuando ponga en los
brazos de la Patria para Todos, el fruto de la Libertad definitiva.
Levantemos el corazón, con toda la firmeza de nuestro amor por Cuba y dejemos que brote de
nuestro pecho vigoroso -como un canto de guerra sublime-, un poderoso grito de amor que nos
abrace a todos.