Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.
Damas de Blanco. (AP)
/ Madrid / 22 Abr 2013
Sin embargo, impide el registro legal a unas 3.000 iglesias cristianas e impide la asistencia a misa de activistas católicos independientes.
Unas 3.000 iglesias cristianas permanecen en Cuba en un limbo legal y sus miembros son constantemente reprimidos por la policía, por orientación del Partido Comunista y con la venia del oficialista Consejo de Iglesias de Cuba (CIC), según César Duniet Serrano, vicepresidente de Pastores por el Cambio.
"No somos ilegales porque queramos, sino porque el Gobierno no nos quiere inscribir en el registro del Ministerio de Justicia", explica el reverendo apostólico Serrano.
Pastores por el Cambio, con sede en Bayamo, surgió en 2012 para denunciar las agresiones policiales que sufren los cristianos independientes.
Tales episodios no han dejado de producirse, sobre todo desde Camagüey hasta Guantánamo; sin embargo, el informe de La Habana ante el Consejo de Derechos Humanos describe una situación idílica.
"En Cuba se respetan todas las creencias sin discriminación alguna y se protege la libertad de culto", recoge el documento preparado por el régimen para defenderse en el Examen Periódico Universal, previsto para el 1 de mayo en Ginebra.
Según La Habana, "existen alrededor de 400 instituciones religiosas, las que desarrollan su actividad sin interferencia alguna del Estado. Todas realizan sus actividades y prácticas sin ningún impedimento".
'Permiso para proclamar la fe'
Para el laico Dagoberto Valdés, el problema consiste en distinguir entre libertad de culto y libertad religiosa.
"La libertad de culto ha mejorado en Cuba, porque ya no es un problema asistir a una iglesia, salvo, claro, para las Damas de Blanco y otros grupos", señala el director de la revistaConvivencia.
Valdés repara en que, sin embargo, "la iglesia necesita continuamente pedir permiso para proclamar la fe públicamente".
"No a la policía para salir a la calle, como ocurre en cualquier país, sino a la Oficina de Asuntos Religiosos del Partido Comunista. La existencia misma de esa oficina es la prueba de que no existe la libertad religiosa", asegura el activista católico.
Mal comienzo en 2013
El informe cubano al Consejo de Derechos Humanos menciona como hecho positivo la visita de Benedicto XVI, en marzo de 2012, pese a la intensa represión gubernamental contra los disidentes católicos que intentaron asistir a las misas papales.
"La realidad sobre el terreno sugiere que las reformas y los privilegios concedidos a algunos grupos religiosos han sido principalmente cosméticos", considera Christian Solidarity Worldwide (CSW), una organización británica que trabaja por la libertad religiosa.
"Los acontecimientos en el primer trimestre de 2013 apuntan a una tendencia de mayor represión a la libertad religiosa en Cuba", dice Kiri Kankhwende, portavoz de CSW, en declaraciones a DIARIO DE CUBA.
El informe anual de CSW indica que en 2012 se produjeron 120 casos de violaciones a la libertad religiosa, en comparación con los 40 contabilizados en 2011.
"Estas cifras no incluyen a los cientos de católicos detenidos, a veces con fuerza, y arbitrariamente encarcelados durante la visita del Papa, con el fin de evitar que asistieran a las misas programadas u otros eventos", apunta Kankhwende.
CSW considera que la Oficina de Asuntos Religiosos sigue considerando "potencialmente peligrosos" a determinados grupos cristianos e intenta ejercer sobre ellos un mayor control.
Por su parte, la organización Ayuda para la Iglesia Necesitada (AIN), en su más reciente informe mundial, describe una situación de "luces y sombras".
"Las relaciones entre el Gobierno y los grupos religiosos han visto grandes avances, el último de los cuales ha obtenido unos buenos resultados para la defensa de los derechos humanos", dice AIN, en referencia al proceso de excarcelación y deportación masiva de presos políticos, producido en 2010.
El reporte de AIN considera que la "mayor parte" de los grupos religiosos "cuenta ahora con más facilidades para llevar a cabo su labor de evangelización, sus actividades religiosas y sus obras de caridad"; sin embargo, "sigue siendo muy difícil obtener permisos para construir edificios nuevos".
El principal problema
De cara al Examen Periódico Universal, Amnistía Internacional ha recordado que el Gobierno cubano continúa sin enviar una invitación al relator especial sobre la libertad de religión, que solicitó una visita en 2006.
El laico Dagoberto Valdés observa el problema desde un marco más general: "La violación de los derechos de los creyentes en Cuba forma parte de la violación de los derechos civiles, sociales y políticos de todos los cubanos".
"En un país donde se violan las libertades de expresión, reunión y asociación, no puede haber libertad religiosa", asegura el católico pinareño.
Los evangélicos de la Cuba profunda sufren la doble discriminación en primera persona. "No se trata de la policía, sino de lo que ordena el PCC, conjuntamente con el Consejo de Iglesias", explica el pastor César Duniet Serrano.
La represión contra las iglesias "ilegales" se manifiesta a golpes en las calles, pero también en otros niveles más sutiles y difícilmente "cristianos".
"El Consejo de Iglesias ni siquiera nos da acceso a las Biblias que llegan desde el exterior. Hay un precio módico en pesos cubanos para los pastores 'registrados', pero nosotros tenemos que pagar hasta 15 dólares por un ejemplar", afirma Serrano.
Fuente: Diario de Cuba.