Por Ernesto Aquino Montes/Hablemos Press.
De las causas probables que pueden conducir a un hombre al suicidio moral, una de ellas, tiene que ver con la vocación que tienen algunos por todo lo que envilece y prostituye.
Enrique Ubieta Gómez, es un payaso de burdel que, del chiquero de espera para ejemplares que aguardan el momento de ser inseminados, saltó al escenario de prácticas donde recibió su bautismo de humillaciones.
Su artículo ¿Para quién la muerte es útil, publicado el 27 de febrero de 2010 en el periódico Granma (pizarrón oficial del partido comunista) es la venganza de la tiranía contra el periodismo digno. La calidad del texto se puede resumir con un minuto de silencio: ¡Es la consagración del ripio!.
Se puede entender que haya caricaturas humanas que no alcancen la condiciónde soportables, pero que se exhiban, es un alarde innecesario de autocrítica hasta para un lacayo. ¡De cuántas bajezas son capaces los hombres sin honra, cuando echan los cerdos de su insignificancia sobre la inteligencia que carece de espacio para defenderse!. Pero hay seres que adoran el ridículo, y apenas se le ofrece una oportunidad se precipitan, con todo el capital de sus miserias, al escenario del rechazo y el desprecio.
¡NINGUNA MUERTE ES ÚTIL!, pero si yo tuviera que elegir una, no vacilaría en escoger Una Huelga de Hambre por la Libertad de Cuba: Es preferible salvar el decoro en una Muerte Digna, que morir todos los días la existencia degra-dada del esclavo miserable.
