Prisión Kilo 8.― Pasado hoy dos meses, desde que comenzó esta incómoda agonía. La cual estoy padeciendo continuamente, debido a la mala alimentación. Me pronuncio ante estos medios de comunicación masivo para hacerles saber al mundo de los malos tratos en todo el sentido de la palabra. Incluyendo la mala atención médica que se nos proporciona en las prisiones de Cuba.
Sucede que desde el pasado 15 de febrero fui atendido por una afectación estomacal, de la cual hoy en día no tengo un diagnóstico, por lo tanto tampoco un tratamiento.
En el día de ayer (19 de abril), me llevaron al hospital de la prisión para ingresar y ser atendido. La doctora a cargo en el momento del encuentro después de plantearle lo que me sucedía y las pruebas que me habían indicado, me dijo que la doctora que anteriormente me había atendido estaba completamente loca. Esta doctora me había indicado una gastroscopia.
En la sala de penados me atendió el doctor Valiente y el militar a cargo de esta conocido como Tito, mayor del Ministerio del Interior, me comunicaron que yo tenía que esperar más adelante para realizarme un chequeo.
Nuevamente me encuentro en el centro penitenciario sin respuesta ninguna. Lo cierto es que me siento muy mal. No sostengo mis piernas y he perdido 12 Kilogramos de peso.
Voy a iniciar una protesta, que es la única arma que tenemos. Una huelga de hambre exigiendo que se me resuelva este simple y sencillo problema para un país que pregona por el mundo ser una potencia médica mundial, y un fiel defensor de derechos humanos.
Estoy muy preocupado, sé que no es la mejor vía. Pero si sé que es la única. Dado todo lo que vi y lo que vivo es probable que hasta pueda perder mi vida como le sucedió al prisionero político Orlando Zapata Tamayo.
Quiero comunicarle al mundo y a mi familia que responsabilizo al gobierno cubano por lo que me pueda suceder en este lugar. Pues en días pasados mi condición fue denunciada por estos mismos medios. Las respuestas de las autoridades no tardaron en aparecer. Ellos dijeron que mi nombre estaba sonando internacionalmente y posteriormente la represión comenzó.
En el consejillo donde se analizan los beneficios para los reclusos se me negaron todos por 6 meses al reclamar y protestar ante la mala elaboración de los alimentos.
Todo se ha complicado rápidamente. La salud es algo preciado y más en estos lugares. Por favor necesito ayuda urgente. Mi llamado es un auxilio.
Mi nombre es Urvilio Machín Martínez, mi familia reside en el kilómetro 21, carretera central, La Conchita, calle 2da A número 18, Pinar del Río. Soy un prisionero común.