Overblog Todos los blogs Blogs principales Política
Edit post Seguir este blog Administration + Create my blog
MENU

Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Publicidad

Marxistas esteparios: Por Martín Guevara

 ~ Agosto 28, 2012

Con motivo de una reciente visita a Noruega, recordé esos comentarios,

tan extendidos en todos los ámbitos, que aseguran que en los países nórdicos

 se vivirá bien pero que la tasa de suicidios es la mayor. Y recordé a Durkheim con sus cuatro clases de suicidas, y su opinión de que los ateos

o protestantes se quitaban más la vida que los católicos o judíos. Al grupo de los suicidas altruistas pertenecerían los fanáticos militaristas, los hoy coránicos

o los hasta ayer mismo seguidores de Bush. Y a los egoístas los carentes de fe

en lo sobrenatural, en lo divino.

El tema ha resultado siempre de mi interés porque acaso durante un tiempo

más prolongado del que me gustaría admitir aunque menos de lo que me temo,

me encontré formando parte del coro de este colectivo, pero a la manera que describieraHermann Hesse en El lobo estepario, diciendo algo así como:

“Más que el que comete el acto de acabar con su vida, el suicida es quien vive constantemente con la navaja en las inmediaciones de su muñeca”.

No me imaginaba otra razón para situar a los habitantes escandinavos entre los

menos amantes de la vida que el hecho de que, al tener resueltas tantas

necesidades vitales, la angustia se quedase muy desprotegida de los artilugios y

barnices en que suele estar entretenida en la mayoría de los casos. Como una zona

llena de burgueses de buena vida que sin embargo caminan constantemente sobre

el enorme riesgo de tener el “Yo” completamente expuesto, el sentido de

la existencia permanentemente evaluado. Me hacía más adepto a esta percepción comprobando que, por el contrario, los Estados con menor número de suicidios

 per cápita ostentaban el común denominador de la pobreza extrema.

Y entonces encontré esta estadística de la cual anexo el enlace, que aún sin dar

del todo las espaldas a aquellas que dicen conocer casi todos los interlocutores de cualquier latitud cuando se habla de Escandinavia ya que coloca a Finlandia en el

puesto nº 13, arroja sin embargo un resultado más sorprendente aún para mí. De

los 10 primeros países con mayor tasa de suicidios, 8 fueron dictaduras del proletariado socialistas o aún lo son.

La primera es Rusia, la gran madre patria en la praxis del comunismo científico

y en la perversión del socialismo utópico francés. Los dos países no ex

socialistas que aparecen entre los diez primeros en esta estadística, son Corea y Japón, de políticas inconfundiblemente capitalistas, pero de una tradición en

disciplina colectiva y de estricto acatamiento de las leyes y normas, que los sitúan,

en lo referente a la conducta social, más emparentados con las sociedades regidas

por dictados que los que disfrutan de la diversidad de opciones.

En los años en que viví en Cuba, la más profunda muestra de insumisión a los dictámenes verticales que tuve oportunidad de presenciar, incluso más integral

que la rebeldía, era el cese del entusiasmo por la vida, expresado bien con un agudo alcoholismo que confluía en muerte o delirium tremens, en la depresión

más absoluta, en la locura, o directamente en el suicidio. Claro, no existían estadisticas de absolutamente nada que no tuviese relación directa con los pretendidos logros del gobierno, de manera que si la realidad se atuviese a los resultados de los censos, en Cuba no habría prostitución, ni descontento social, no habría censura,

presos políticos, abusos policiales, no habría drogadicción, ni enfermedades de transmisión sexual, no habría pobreza, ni siquiera alcoholismo y, por supuesto, no existiría el suicidio, la mayor afrenta al sistema más anhelado por el hombre, la sociedad de la vida. Motivo que convertía en imputable penalmente a

todo aquel que incurriese en un intento fallido. El suicidio estaba prohibido, perseguido

y penalizado por la ley.

Aún así la gente se quitaba la vida de todas las formas imaginables, siendo las más folclóricas el ahorcarse de una guásima o arbusto similar, arrojarse de un edificio,

abrirse las venas, incluso indirectamente cayendo preso o adentrándose al Atlánticocaribeño en un emparchadísimo neumático de tractor ruso, para cubrir

la distancia que separa la isla con la Florida, pero había una manera de suicidarse

en Cuba, que de por sí debería reservarle un sitio de honor en esa lista por su calidad,

ya que no por la cantidad: el bañarse en kerosene o luz brillante y arrojarse uno mismo una cerilla encendida con los propios dedos, se rumoreaba que la mayoría de personas que usaban este drástico pasaje a las dimensiones próximas siguientes, eran mujeres y lo hacían por desengaños amorosos, lo primero era fácilmente

comprobable, lo segundo sólo a través de un medium.

El mundo al que la isla está por despertar de su largo sueño pesado es menos asfixiante y opresivo pero está lejos de ser halagüeño y sobre todo de

recibir a nadie con los brazos abiertos. Sólo espero que, en el futuro, cuando se

permita la publicación de las incidencias sociales, Cuba no mejore ese puesto en

tal perturbador escalafón y que los desengaños amorosos hayan encontrado

un tipo alternativo de alivio.

Ocho poblaciones ex conejillos de Indias de un fracasado experimento igualitario están entre las diez que menos valoran la vida. Interesante

dato con que el finado de Durkheim no pudo contar a causa de la cronología, y con

el cual de seguro habría confeccionado un jugosísimo quinto grupo de tomadores

de decisiones terminantes.

Personas que se privan de la vida a fin de evitar los interminables estertores

de una sofocante existencia.

Un grupo más expeditivo que apático.

Publicidad
Regresar al inicio
Compartir este post
Repost0
Para estar informado de los últimos artículos, suscríbase:
Comentar este post