Foto: Roberto Guerra.
La Habana, Cuba, 17 de mayo.―La policía nacional revolucionaria y la policía política arrestaron a más de 40 disidentes en menos de 72 horas, al anunciarse un toque de cazuelas nacional por el asesinato de Juan Wilfredo Soto García, y comenzar la jornada Boitel y Zapata Viven, informaron diversas fuentes de la disidencia a Hablemos Press.
Los arrestos ocurrieron en diferentes partes del país entre el jueves y sábado. “Un burdo acto de repudio fue organizado por la policía represiva…el viernes al comenzar la Jornada, donde hubo cuatro detenidos (Marino Antomachin Rivero, Rubén Adrober de Armas, Roberto de la Rosa Estrada y otro). Una veintena de disidentes fuimos cercados por las turbas paramilitares en la vivienda de un activista”, comunicó desde Palma Soriano, Santiago de Cuba, en una conversación por teléfono, Raudel Ávila Lozada, director de la revista independiente Renacer.
En Baracoa, Guantánamo, el viernes en la noche Rodolfo Bartelemí Coba, Randy Caballero Suárez, Francisco Luis Manzanet Ortiz, Emilio Almaguer de la Cruz y Raúl de la Cruz Bartelemí “fueron golpeados, arrastrados y luego detenidos cuando realizaban el cacerolazo en el portal de la casa de Emilio Almaguer”, informó Yaneiri García Hockyns, esposa de Rodolfo Bartelemí.
También, en Guantánamo el viernes en la mañana detuvieron en sus domicilios a Keiber Rodríguez Fernández, Roberto González Pelegrín y Rosaida Ramírez Matos, reportó Rogelio Tavío Ramírez, líder del Movimiento de Resistencia y Democracia Guantánamo.
Rolando Rodríguez Lobaina e Isael Pobeda Silva, de la Alianza Democrática Oriental, los detuvieron el jueves cuando se encontraban de visita en Banes, Holguín y deportados a Guantánamo donde los liberaron 72 horas después, explicó el propio Rolando al ser liberado.
Meivis Mulens Díaz, Fernando Zamora Orrely y Héctor Nadarse Suárez del Partido 30 de Noviembre, residentes en Las Mercedes, Camagüey, los arrestaron el viernes en la mañana, reportó Yoan David González Milanés, colaborador de esta agencia.
Se les impidió salir de su domicilio privado de libertad provisional a Virgilio Mantilla Arango, quien lidera la Unidad Camagüeyana por los Derechos Humanos, que organizaba una marcha pacífica. Así como a Jorge Alberto Liriano Linares, corresponsal de Hablemos Press que permanecía en la casa de Virgilio.
Raúl Luis Risco Pérez, Conrado Rodríguez Suárez, Luis Enrique Milían Colombé, Roberto Blanco Gil y María Cecilia Ramos Morejón, fueron arrestados y llevados a diferentes unidades policiales. María del Carmen Hernández Hernández (en estado de gestación) fue detenida en la calle y llevada para su domicilio privada provisionalmente de libertad al igual que a Yamisleidi Risco Pérez, Yoangel Palacio Hernández y Víctor Rodríguez Morejón, todos de la Alianza Democrática Pinareña, comunicó Raquel Rodríguez, un activista.
Miembros de diferentes movimientos y partidos políticos, entre ellos Eriberto Liranza Romero, Ángel Moya Acosta, Leydi Coca Quesada, Inés Antonia Quesada Lemus, Niurka Luqués Álvarez, Boris Rodríguez Jiménez, Ernesto Herrera Viel, Sergio García Argentel, Julio Cesar Peña Lavalle, Yunier y Pedro Larena Ibáñez y Alexander Borrero Galardi, fueron detenidos el jueves en las cercanías de la iglesia catedral metodista de Cuba, ubicada en las calles 25 y K en Ciudad de La Habana, donde se agruparían para realizar una marcha en protesta por el asesinato de Juan Wilfredo Soto García.
René Ramón González Bonelli, fue detenido el viernes en su vivienda, sito en Boyeros, Ciudad de La Habana.
Entre el viernes y sábado Hugo Damián Prieto Blanco, Lázaro José de la Nodal Usin, Juan Carlos Vasallo Fregio, Luis Enrique López Torres, Agustín Figueroa Galindo, Vladimir Turró Páez, Lazara Bárbara Sendiña Recarde, Ariel González Sendiña, miembros del Frente de Línea Dura Orlando Zapata Tamayo, sufrieron arrestos y golpizas cuando preparaban actividades.
El domicilio de José Alberto Álvarez Bravo, periodista independiente, donde se organizaban actividades, permaneció sitiado por agentes de la Seguridad del Estado, desde el miércoles hasta el viernes en la noche y no dejaban que nadie saliera ni entrara.
La mayoría de los disidentes detenidos, que este martes habían sido puestos en libertad, señalan que han salido a las calles para obligar al gobierno de Raúl Castro a que cumpla con los Pactos Internacionales que su gobierno firmó, y sancione a los asesinos del disidente Juan Wilfredo Soto, fallecido el domingo 8 luego de una golpiza que le propinaron agentes de la policía nacional revolucionaria.
La lista de incidentes crece constantemente, los que liberaron el viernes los detuvieron nuevamente el sábado por lo que es difícil dar una cifra exacta de los arrestos.
