Esta Página, "Voz Desde el Destierro", pretende que sea una tribuna en la Red de redes, para aquellos que no tienen voz dentro de la isla de Cuba, para romper el muro de la censura, la triste y agobiante realidad del pueblo cubano. Editor y redactor: Juan Carlos Herrera Acosta. Ex-preso Político de la causa de los 75.

Al día siguiente del supuesto “accidente”, la responsable de Internacional de Nuevas Generaciones del PP, María Fuster, defendió la tesis del “ataque y asesinato”. Hoy lo desmiente.
El castrismo defiende que los disidentes Payá y Cepeda murieron en accidente de tráfico. Carromero acepta la tesis del homocidio involuntario. Pero muchos testimonios ponen en tela de juicio esta tesis y apuntan más bien al crimen de Estado. Se ha hablado mucho del supuesto SMS remitido por el sueco Aaron Modig. Pero en España hay más pruebas. LA GACETA ha accedido a ellas.
La responsable de relaciones internacionales de Nuevas Generaciones del PP, María Fuster, estuvo en contacto SMS con Carromero y Modig tras el accidente. Así lo señaló en tuiter y así lo reconoce a la GACETA. “Estuvimos cenando los tres y un amigo de Aaron un día antes de que ellos salieran para Cuba”, señala Fuster. En uno de sus tuits publicado el 23 de julio escribe que “fueron atacados”. Posteriormente añade: “Dos cubanos disidentes han sido asesinados”.
'Me hice eco'
Preguntada por ese tuit su primera respuesta fue negarlo. “De mi boca nunca ha salido eso”. Ante la evidencia del rastro en internet, Fuster recula: “me hice eco de lo que se decía en internet”. Tras la conversación con LA GACETA los tuits de la polémica han sido borrados por su autora.
Fuster reconoce que estuvo en contacto por SMS con Carromero y Modig, pero niega que le informaran de que fueron embestidos. “Me dijeron que estaban bien, luego que les habían separado y Ángel me preguntó si había personal de la embajada en camino”.
-¿Por qué esa preocupación por la presencia del personal de la embajada?
-Es lo normal. Cuando te vas fuera de tu país te preocupas de tener a mano el teléfono de la embajada por si acaso.
-¿No preguntaste si les habían embestido como se rumoreaba en España? -Si, pero -Aaron -que es quien tenía el teléfono cuando les separaron- me contestó que estaba dormido y que no recordaba nada” -contesta visiblemente incómoda- Yo no soy la protagonista; deberías hablar con ellos.
-Eres la única española en mantener comunicación directa con ellos
-No soy la única
-¿Quién más?
-No tengo información; si la tuviera la compartiría. Pero no la tengo.
Fuster borra unos tuits clarificadores, Modig tiene amnesia y Carromero “está organizando sus ideas”, en palabras del diputado del PP, Pablo Casado. ¿No obedecerá este silencio a una amenaza del castrismo? Tal parece. Pero la verdad de la muerte de Oswaldo Payá no se merece un silencio cómplice.
Gaceta.es