"Al Gobierno cubano no le interesa en el fondo el levantamiento de la posición común" de la UE, porque le sirve de excusa" para escamotear su responsabilidad en el "desastre económico y social" que sufre la isla, dijo a Efe Joaquín Roy, director del European Union Center de Miami.
A su juicio, políticas como la de la posición común europea y el embargo de EE.UU. a Cuba "lo único que hacen es beneficiar al régimen cubano". Nadie más se beneficia de eso", apostilló.
Esta es la tesis que expondrá hoy Roy en la conferencia titulada "Las relaciones de España con Cuba", en la Universidad de Miami (UM).
Para el profesor de Estudios Internacionales de la UM, la revocación de la posición común europea respecto de Cuba, algo que ha solicitado el actual Gobierno español, "sería un mensaje" que comprometería a Cuba sobre "dónde están sus promesas".
La posición común europea, adoptada en 1996 por impulso del Gobierno español de José María Aznar, condiciona la relación de la UE con Cuba a los avances en democratización y el respeto de los derechos humanos.
Pero La Habana ha sabido hábilmente "transformar" la posición común europea, que "no es una condena", en "sanciones que no lo son en realidad y la coloca al mismo nivel que el embargo estadounidense", manifestó.
En esa situación, en la que lo único que se ha conseguido, según Roy, es que "haya una falta de comunicación entre la dictadura cubana y los Gobiernos europeos", España propuso que se revocara esa política, "pero se encontró el enfrentamiento frontal de algunos países y la ambigüedad de otros".
Tras asegurar que la posición común es un "simple documento que no sirve para nada" más que para que "gane el Gobierno de Castro", señaló que el consenso general entre el Gobierno español y la UE es "facilitar una transición lenta, segura y pacífica a la democracia" en Cuba.
Lo esencial, subrayó, es "acabar con el desastre de la revolución cubana, de proporciones monumentales", y, en ese sentido, la revocación de la posición común europea ayudaría a ese logro y enviaría un mensaje claro a La Habana.
En cualquier caso, prosiguió, España "no busca nada que no sea lo que mismo que ha estado haciendo con Cuba desde hace cien años: mantener el contacto y el diálogo" con la isla "esté quien esté" en el poder en ella.
Al final, concluyó, la posición común europea, "no es posición ni es común", ya que cada uno de los países hace absolutamente lo que le da la gana en comercio y relaciones culturales". EFE emi/esc